Publicado: 7 de Marzo de 2019

1. NUEVO DELITO DE ABANDONO DEL LUGAR DEL ACCIDENTE

(Artículo 382 bis CP)

Consiste en abandonar el lugar en el que se ha producido un accidente de tráfico con víctimas mortales o con resultado de lesiones de los arts. 147.1º CP (las que requieran tratamiento médico o quirúrgico), art. 149 CP (pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro principal, o de un sentido, la impotencia, la esterilidad, una grave deformidad, o una grave enfermedad somática o psíquica) o art. 150 del CP (pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro no principal, o la deformidad). Si solo se producen resultados lesivos subsumibles en el art. 147. 2º CP (las que no requieran tratamiento médico o quirúrgico) la conducta será atípica.

— Es necesario que el conductor sea causante del accidente, ya tenga su origen en una acción imprudente, o se deba a un caso fortuito, si bien se distingue a efectos de pena entre uno y otro supuesto.

No es necesario que quien se fugue resulte civil o penalmente responsable del siniestro.

— La acción imprudente puede ser grave, menos grave, leve o levísima, ya que no se distingue, pero en todo caso debe existir una relación de causalidad entre los resultados lesivos y la acción del conductor.

— La fuga del lugar del accidente debe producirse fuera de los supuestos del delito de omisión del deber de socorro (art. 195 del CP), es decir, es necesario que como consecuencia del siniestro no se haya generado una situación de desamparo y de peligro grave y manifiesto en alguna de las víctimas ya que, en ese caso, al conllevar la huida la ausencia del auxilio debido, implicará la aplicación preferente del delito de omisión del deber de socorro.

— El abandono o alejamiento ha de ser voluntario y no implicar riesgo para el conductor causante del mismo o para un tercero.

2. IMPRUDENCIA GRAVE

(Artículos 142.1 y 152.1 CP)

Tanto para el homicidio como para las lesiones imprudentes, será imprudencia grave cualquier resultado que se produzca como consecuencia de una conducción bajo la influencia de alcohol, drogas, o con exceso de velocidad punible conforme al art. 379 del CP. (STS 22/2018, de 17 de enero)

3. IMPRUDENCIA MENOS GRAVE

(Artículos 142.2 y 152.2 CP )

Tanto para el homicidio como para las lesiones imprudentes será imprudencia menos grave, cuando no sea calificada de grave, siempre que el hecho sea consecuencia de una infracción grave de las normas sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, apreciada la entidad de ésta por el Juez o el Tribunal.

— La comisión de una infracción tipificada de grave en el art. 76 del RDLeg. 6/2015, de 30 de octubre, Ley de Tráfico, si concurre alguno de los resultados típicos de muerte o lesiones de los arts. 147. 1º149 o 150 CP, determinará la calificación, al menos, de imprudencia menos grave, aunque sin excluir la apreciación de la grave al referirse expresamente el precepto a este supuesto.

— La concurrencia de una infracción administrativa de tráfico muy grave prevista en el art. 77 RDLeg. 6/2015, de 30 de octubre, Ley de Tráfico provocará la calificación de la imprudencia, en todo caso, de menos grave, sin perjuicio de la posible apreciación de la imprudencia como grave.

— La expresión final: «apreciada la entidad de ésta por el juez o tribunal», posibilitaría apartarse de la calificación de la imprudencia como menos grave en el caso de que, no obstante la infracción normativa y la consecuencia lesiva típica, no alcance suficiente intensidad el riesgo generado con la infracción cometida o en atención a la menor previsibilidad de la consecuencia dañosa o a la mayor diligencia con que se haya comportado el autor no obstante su conducta infractora.

4. REGRESO A LA VÍA PENAL DE LOS ACCIDENTES DE TRÁFICO CON LESIONES

(Artículo 152.2 CP)

Esta reforma supone el regreso a la vía penal de la mayor parte de los accidentes de tráfico con resultados lesivos, volviendo a la situación anterior a la reforma de 2015.

Así, se extiende el ámbito de aplicación de las lesiones cometidas por imprudencia menos grave. Hasta ahora se limitaba a los supuestos en que resultaran, como consecuencia de la acción imprudente calificada de menos grave, lesiones de las previstas en los arts. 149 CP (pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro principal, o de un sentido, la impotencia, la esterilidad, una grave deformidad, o una grave enfermedad somática o psíquica) y art. 150 CP (pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro no principal). La nueva regulación incluye las lesiones básicas del art. 147.1º CP , esto es, las que requieran para su curación de tratamiento médico o quirúrgico, con exclusión, en todo caso, de aquellas que no precisen de tratamiento médico o quirúrgico para la sanidad del art. 147.2º CP), que serán atípicas.

5. AUMENTO DE LAS PENAS DE LAS CONDUCTAS IMPRUDENTES

(Artículos 142 bis152 bis y 382 CP)

— Se introducen dos nuevos artículos, el 142 bis CP y el 152 bis CP, que permiten en los delitos de homicidio y lesiones imprudentes elevar la pena en uno o dos grados en atención a la notoria gravedad del hecho y la pluralidad de víctimas.

La notoria gravedad del hecho debe serlo en atención a la singular entidad y relevancia del riesgo creado y del deber normativo de cuidado infringido.

Para que el juez pueda hacer uso potestativamente del aumento de la pena es necesario que concurran conjuntamente la notoria gravedad del hecho y la pluralidad de víctimas.

En el caso del homicidio, para la elevación en un grado (de cuatro a seis años de prisión), debe producirse el fallecimiento de dos o más personas o de una sola y lesiones de los arts. 149 o 150 CP en las demás y para el incremento en dos grados (de seis a nueve años de prisión) se exige que «el número de fallecidos fuera muy elevado».

En el caso de las lesiones, siempre referidas a las previstas en los arts. 149 y 150 CP, se requiere para elevar las penas en un grado (tanto la de prisión como las privativas de derechos) que resulte una pluralidad de lesionados y en dos grados que el número de lesionados fuera muy elevado.

— La disposición contenida en un nuevo párrafo introducido en el art. 382 CP que prevé la aplicación de la pena de privación del derecho a conducir señalada en el art. 381 CP (de 1 a 6 años) en su mitad superior cuando concurra dicho delito (conducción homicida o manifiestamente temeraria con consciente desprecio por la vida de los demás) con el de homicidio o lesiones imprudentes para los que sus respectivos tipos prevén una pena de privación del derecho a conducir de menor extensión (hasta 4 años).

6. ASPECTOS PROCESALES

(Artículo 142 bis y 152.2 CP)

— Es competencia de las Audiencias Provinciales (art. 14. 3º y 4º LECrim) el conocimiento de los procedimientos que se sigan en los casos contemplados en el nuevo art. 142 bis CP pues la pena de prisión imponible siempre será superior a cinco años aunque se eleve en un solo grado. Y ello aunque las acusaciones no pretendan su aplicación pues, como dice la STS 502/2018 de 24 octubre, «si hay facultad de imponer penas superiores a las que determinan la competencia objetiva de los Juzgados de lo Penal, aunque las acusaciones no hayan hecho uso de esa facultad en sus calificaciones, la competencia ha de reconocerse en favor de la Audiencia Provincial.

— Las lesiones por imprudencia menos grave que necesitan de tratamiento médico o quirúrgico para su sanidad del art. 147.1 CP son delitos leves (art. 152.2 CP) porque la pena prevista es de 3 a 12 meses de multa. La pena, por tanto, va desde pena leve (3 meses) a pena menos grave (12 meses). El trámite a seguir en estos casos es el juicio sobre delitos leves, porque el art. 13.4 CP señala que cuando la pena, por su extensión, pueda considerarse como leve y como menos grave, el delito se considerará, en todo caso, como leve. (STS 392/2017 de 31 de Mayo, Rec. 887/2016).